Renta fija y su influencia en la renta variable

3 de octubre de 2026

Últimamente, estoy leyendo y oyendo a diversos analistas y economistas hablar sobre la renta fija y más en concreto sobre la deuda pública, y el efecto que pueda estener esto en las cotizaciones de la renta variable.

Aunque hay diferencias y matices en sus explicaciones y sobre todo, en las consecuencias que pueda tener, una idea principal que parece más o menos compartida por todos ellos es que un tipo de interés elevado en la renta fija de alguna forma es contraproducente para la renta variable, porque, y esta suele ser la justificación que más suele aparecer: un tipo de interés suficientemente elevado en la renta fija, hace que capitales invertidos en renta variable liquiden esa inversión y 'huyan' hacia la renta fija. Supuestamente, cuando el tipo de interés es suficientemente atractivo, el riesgo asociado a la renta variable ya no compensa su esperable rendimiento superior.

El problema que yo veo es el siguiente: supuestamente, todos los inversores (quizá no sean exactamente todos, claro) buscan, al menos, compensar la pérdida de poder adquisitivo en su capital que supone la inflación con sus inversiones. Aunque mejor si se gana más de lo que se pierde con la inflación, pero esto ya se supone que es una especie de 'extra'. Y esto ¿qué implica exactamente para cada uno de los dos activos de inversión?

Para la renta fija, una subida de rentabilidad puede reflejar dos posibles situaciones no necesariamente excluyentes:

  • una subida en la inflación prevista en el plazo del instrumento de inversión,
  • que aumente el riesgo asociado al instrumento de inversión y haya que compensar ese riesgo de alguna forma (y esa 'compensación' sería mediante una exigencia de mayores intereses).

Por otra parte, para los activos de renta variable, esto puede significar varias cosas y algunas de ellas serían contrarias entre sí:

  • en principio, la renta variable compensa la inflación en sí misma. Hay inflación porque los precios de los productos suben y ese precio lo sube quien vende el producto, por tanto, el diferencial en los precios llega integramente a una empresa, y si es una empresa cotizada de la que podemos tener acciones, esto aumentaría (en principio) los dividendos repartidos como consecuencia del incremento en los beneficio por el simple aumento de precios. Y esto también afecta a su cotización, que debería subir.
  • Por otro lado, una teórica disminución en el interés por la renta variable (debido a un aumento del tipo de interés en la renta fija) supondría un aumento en las ventas de acciones lo que puede llevar a una disminución en la cotización de las acciones.
  • Sin embargo, también hay que reconocer que en renta variable, se dan correcciones muy sensibles en las cotizaciones que hacen que muchos inversores liquiden sus posiciones, lo que aún afecta más a la cotización. Simplemente, para evitar tener que asumir mayores bajadas en la cotización. Esto podríamos considerarlo como un movimiento estratégico.

Normalmente lo que ocurra en la renta variable no afecta a la renta fija, pero lo contrario sí se da: lo que ocurre en renta fija puede afectar a la renta variable y mucho. La razón de esto, es que muchos inversores, grandes inversores, fondos de inversión, etc. no tienen liquidez, todo el capital está invertido en renta fija, y así se garantizan un mínimo de rentabilidad y que el capital no está parado. Eso quiere decir que cuando necesitan liquidez, para invertir, por ejemplo, en acciones, opciones o futuros, lo que hacen es usar la renta fija como colateral para solicitar un préstamo. Esto les permite acceder a préstamos rápidos y baratos, debido a que están garantizados por el colateral. Si, por cualquier razón, el colateral (la renta fija) pierde valor, entonces reciben menos préstamo y lo que es peor, puede que en algún momento, deban aportar más garantías. Claro, no es lo mismo tener un bono de 10 millones y poder recibir un préstamo de casi los 10 millones que recibir un préstamo de 9.5 millones, porque el descuento aplicado suba, porque la rentabilidad exigida por el mercado al colateral haya subido. Se podrá pensar que esto no es tan normal, pero yo he visto informes públicos de fondos de inversión que incluían los bonos depositados como garantías de acciones del fondo prestadas. Sí, el fondo prestaba sus acciones, lo reconocía explícitamente y como colateral de ese préstamo aceptaba renta fija. Esto es más común, de lo que se puede pensar. Y el uso de deuda como efectivo o como colateral está muy extendido en un sistema diseñado para funcionar mediante crédito. Es más, hay fondos apalancados que para obtener el crédito necesario para realizar el apalancamiento, no piden el dinero prestado, en su lugar emiten deuda.

Situación actual en la renta fija

Por diversas razones, donde unas importan más o menos según el analista/economista que proporcione la explicación, el tipo de interés de la renta fija de Estados Unidos está subiendo desde hace un tiempo. Hay diversas razones para ello, algunas de las cuales son las siguientes:

  • Hay diversos conflictos bélicos en el mundo en estos momentos (Ucrania - Rusia, Irán - Estados Unidos) en marcha y no parecen tener una solución fácil o rápida. La situación de Ucrania si prolonga ya 4 años, aunque se presuponía como un conflicto corto y lo mismo ocurre con la situación en Irán, que se presentó como un conflicto de unos pocos días o quizá semanas, pero se inició el 28 de febrero de 2026 y a 3 de octubre aún continua sin una solución. Y los conflictos bélicos son una fuente de inflación en sí mismos. Por tanto, los inversores en renta fija exigen que se compense esa inflación y elevan el tipo de interés que demandan para invertir en renta fija.
  • Hay escasez de determinados productos derivados del petróleo y el combustible es un factor especialmente importante para la inflación. Y esto es debido principalmente a los conflictos bélicos.
  • El déficit público de diversos países, casi de forma generalizada en las mayores economías del mundo (Estados Unidos, Francia, Italia, Reino Unido, Japón, Alemania, España, ...) es más elevado de lo conveniente y además, eso se produce al mismo tiempo que el endeudamiento de muchos países ya es muy elevado: Estados Unidos tiene deuda emitida por 40 billones de dólares (un 124% de su PIB), y lo mismo ocurre con otros países como Italia (con un 139% de su PIB), Francia (con un 119% de su PIB), Bélgica (un 109% de su PIB), España (un 101% de su PIB), Reino Unido (con un 94,1% de su PIB), y la de Japón se estima entre el 204% y el 232% para este año 2026, ...
  • Además de esto, hay muchas empresas emitiendo mucha deuda para hacer inversión, que en algunos casos supone un porcentaje significativo incluso si se compara con el déficit de su país. Por ejemplo, se estima que la inversión en Inteligencia Artificial (centros de datos y otras inversiones) para este año 2026 sea de unos 500.000 millones de dólares en 2026, y se espera que haya otros 400.000 millones de dólares en 2027 y una inversión acumulada de entre 1 billón y 1.5 billones de dólares hasta 2028.

Aunque en los párrafos anteriores quizá me he enfocado en Estados Unidos, realmente la situación con respecto al déficit fiscal y a la deuda emitida es similar en otros países y lo peor de todo, los comparadores de deuda en realidad son los mismos, por lo que lo que ocurra, posiblemente afecte a todos los países.

Además de esto, hay algunos actores en el mercado de deuda están cambiando sus inversiones: China, un gran poseedor de deuda pública de Estados Unidos, parece estar reduciendo su inversión en esta deuda pública y cambiando estas inversiones hacia otros activos. Japón, otro gran poseedor de deuda pública de Estados Unidos y de países europeos, vende regularmente deuda pública denominada en dólares, para cambiar dólares por yenes y así mantener la cotización de su divisa. Otros grandes poseedores de deuda pública, como aseguradoras, fondos de inversión que invierten en deuda, fondos soberanos o fondos de pensiones, parece que han perdido interés en deuda pública de plazos largos.

Según algunos analistas/economistas, la deuda que ya hay emitida es demasiado elevada, y esto seguramente sea cierto, pero eso no implica necesariamente que tenga que pasar algo, quiero decir, mientras se puedan pagar los intereses, en principio no pasa nada. El problema surgiría de verdad si no se pueden pagar los intereses. Y la noticia mala, es que hay analistas/economistas que dicen que esta situación ya se ha alcanzado. Aún así, hay que tener en cuenta de lo que se está hablando: cantidades industriales de deuda, que si se impagan, suponen cantidades industriales de pérdidas. Esta es una situación que obviamente nadie quiere. Mientras se pueda 'dar patadas al bote' para continuar igual, se continuará igual. Hasta que la situación sea insostenible y haya que reconocer la realidad tal como sea en su momento. En este caso, el aumento en el tipo de interés de la deuda vendría de la compensación por riesgo de impago (además de por la inflación).

Sin embargo, hay otros analistas/economistas, que tienen un punto de vista distinto sobre la inflación y la deuda. Dicen que la deuda, tanto la pública como la privada, pero quizá en especial la privada, se está usando para inversión productiva, lo que eleva la producción, dinamiza la economía y sube el PIB. Y justifican el aumento en los rendimientos de la deuda pública porque el nivel de deuda emitida y el aumento del PIB exigirían por sí mismos subir el tipo de interés de los préstamos. Y según estos analistas/economistas lo que se observa es lo que cabría esperar y la situación actual es la que debería ser: unos tipos de interés que se habrían ajustado a la situación de la economía, sin más.

Los tipos de interés exigidos en Estados Unidos han llegado a un 5.24% para el bono a 10 años y del 5.63% en el bono a 30 años. Esta situación está obligando al Departamento del Tesoro a comprar bonos de plazos largos y a cambiarlos por bonos de plazos más cortos.

Pero el problema ya no está solo en Estados Unidos, porque el bono a 10 años de Francia está en el 4.82% y el de 30 años en un 5.55%; el bono a 10 años de Reino Unido exige un 5.40% y el de 30 años está en el rango 5.85% - 6%; el bono a 10 años de Italia exige un 4.59% y el de 30 años un 5.28% y el bono a 10 años de España exige un 4.11% y el de 30 años un 4.67%. Incluso está subiendo, aunque de forma más moderada la deuda pública de Alemania, que paga por su bono a 10 años un 3.45% y por el de 30 años un 3.80%.

Si tuviésemos que pensar hasta cuándo se podrían 'dar patadas al bote' para que todo siguiese avanzando aunque fuese de cualquier manera, quizá habría que considerar cómo está el calendario de vencimientos de deuda, especialmente en Estados Unidos. Me he encontrado que uno de los analistas que he visto utiliza el calendario que muestro a continuación:

Este sería un calendario de vencimientos/refinanciaciones de distintos tipos de actores que tienen o deben emitir/refinanciar deuda y las fechas en las que lo harán. El Tesoro es uno de ellos, y está presente en todo momento. Además de este actor, hay otros como el sector del inmobiliario comercial, el de crédito apalancado o del de crédito privado. Y este analista marca como periodo más sensible, el que va del 4º trimestre de 2027 al 1er trimestre de 2028 como una fecha de especial concentración de vencimientos y en la que potencialmente podría ocurrir algo en el mercado de deuda.

Sin embargo, yo viendo ese posible calendario, ya veo que donde podría haber problemas es cuando todos los actores hacen emisiones/refinanciación de sus deudas al mismo tiempo, y esto ya es a partir del primer trimestre de 2027. Excepto si hay meses especialmente complicados. De todas formas, tengo que decir que la deuda no se refinancia con dinero 'nuevo', se usan unos vencimientos para refinanciar otros, los tenedores de deuda usualmente, buscan mantener las inveresiones en deuda. Excepto que el riesgo lo impida, claro.

Situación actual en la renta variable

De momento, la renta variable en Estados Unidos está aguantando, al menos en los índices S&P 500, Nasdaq 100 y SOX. Pero quizá sea por el peso de la tecnología en estos índices. Es la tecnología la que está haciendo unas grandes inversiones y esto puede estar haciendo que su cotización y la de los índices de los que forma parte, se mantengan.

El SOX no ha vuelto dentro del canal, se mantiene cotizando fuera del canal y puede haber hecho un throw-back a la resistencia superada. Si supera el máximo anterior, sería una buena señal de continuidad alcista.

Otros índices como el Dow Jones de Industriales, el Dow Jones de Transportes, el Russell 2000, el S&P 500 equiponderado o el índice del sector bancario de Estados Unidos, no mantienen una gráfica que parezca aguantar tan bien.

El Dow Jones de Industriales ha llegado a la resistencia de su canal y parece corregir ahora.

El Dow Jones de Transportes ha vuelto al mínimo de marzo, y parece estar reaccionando desde ese mínimo.

El Russell 2000 ha llegado a la mitad de su canal y desde ahí está corrigiendo.

El S&P 500 equiponderado es decir, con todos los componentes del S&P 500 con el mismo peso, también parece estar corrigiendo después de alcanzar el último máximo histórico en agosto de 2026.

E incluso el índice del sector bancario de Estados Unidos también está en corrección desde hace semanas.

Estos últimos 5 índices no tienen un gráfico igual que el S&P 500, Nasdaq 100 o el SOX, debido a que no tienen empresas del sector tecnológico (o el peso que tienen es mucho menor, como en el S&P 500 equiponderado donde todas las empresas ponderan lo mismo, exactamente un 0.20%) y en el caso del Russell, son empresas que pueden sufrir más con los tipos de interés elevados.

Dependiendo de lo que ocurra con la renta fija, habrá más o menos problemas con la renta variable. Tradicionalmente, cuando la renta fija tiene problemas, la renta variable tiene problemas. Si la situación de la renta fija fuese 'normal' debido a que hay más actividad económica y eso permite que los tipos sean más elevados 'sin que pase nada' malo, entonces todo puede seguir igual. La renta variable continuaría subiendo, aunque haya cierta cantidad de consolidación/corrección en el corto plazo de tiempo. Si la situación de la renta fija estuviese anticipando un problema con la deuda o la inflación, entonces la renta variable corregirá y seguramente bastante. Al menos, en un primer momento, por el aumento del rendimiento de la renta fija. Lo que ocurra después, dependerá de las circunstancias concretas del momento.

Y no conviene olvidar lo que afirman algunos analistas (por si tuviesen razón): son los bonos los que pinchan las burbujas. Cuando el interés exigido por los bonos sube lo suficiente, pueden ocurrir tres cosas:

  • Deja de ser interesante emitir bonos para financiarse, por el interés que hay que pagar.
  • Deja de ser interesante pedir préstamos usando como colateral los bonos.
  • Los bonos que se han entregado como colateral de un préstamo reciben una llamada de margen (margin call) porque su valor actualizado según el tipo de interés exigido deja de cubrir el principal.

Y todas estas opciones en realidad son malas, porque se deja de disponer de capital para poder invertir (en lo que sea) o porque se deben desacer las operaciones que ya están hechas.

Otras entradas que pueden ser de interés:

  1. Efecto de la inflación en el rendimiento de la bolsa de valores
  2. Comportamiento del S&P 500 cuando la FED sube los tipos de interés



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